Bruselas apresura a Rajoy para avanzar en la senda de los recortes

La tregua que la Comisión Europea parecía haber concedido a España en materia económica ha llegado a su fin. Con Mariano Rajoy instalado en La Moncloa ya con plenas funciones, Bruselas urge a su equipo de Gobierno a tomar medidas adicionales para cumplir con el objetivo de déficit de forma estable en los próximos ejercicios.

Bruselas considera en sus previsiones de otoño que la economía española se expandirá un 3,2% al cierre del año, una cifra que mejora en tres décimas las proyecciones del Gobierno y seis más de lo que la propia Comisión establecía en sus estimaciones del pasado mayo. De este modo, la institución considera que España contará con margen para cumplir la reducción del déficit público al umbral del 4,6% del PIB al cierre de este año.

No obstante, el panorama que se dibuja para el año próximo y los siguientes no es tan amable. Desde Bruselas se considera que el PIB español avanzará un máximo del 2,3% en el mejor de los casos, con lo que reduce sus previsiones en dos décimas hasta igualarlas con las del Gobierno. Si bien espera que la recuperación siga siendo “robusta”, urgen al equipo de Rajoy a tomar medidas adicionales para corregir el déficit y no confiar su mejoría únicamente al crecimiento económico.

La Comisión Europea es tajante al señalar que si el Gobierno no toma nuevas medidas de recorte, el desvío se elevará al 3,8% del PIB, lo que supone siete décimas por encima de lo exigido. El reelegido ministro de Economía, Luis de Guindos, ha avanzado que más allá de atender en primera instancia a esta llamada a nuevos recortes confía en que el nuevo cuadro macro recogido en el presupuesto para 2017 y que en las próximas semanas se remitirá a Bruselas sirvan para revisar al alza las cifras de crecimiento estimadas por la institución comunitaria.

El compromiso de España ante la Unión Europea y sus socios es rebajar el déficit hasta el 3,1% del PIB. Con los presupuestos prorrogados con los que hasta ahora se había manejado el Gobierno en funciones, se estimaba una desviación de 50 puntos básicos. Estas cifras supondrían una exigencia de ajustes por 5.500 millones de euros para cuadrar las cuentas.

Ya de cara al ejercicio 2018, Bruselas estima que España alcance un déficit del 3,2%, un punto por encima del compromiso. Esta cifra impediría que el país saliera finalmente del proceso por déficit excesivo, lo que estuvo cerca de costarle una multa por incumplir con sus objetivos el año pasado, aunque finalmente logró evitarla. En cuanto al paro, se estima que este pase del 19,7% de este año al 18% y 16,5% respectivamente en los dos ejercicios sucesivos.

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