Deutsche Bank: “España ha perdido el favor de los grandes gestores”

La guerra comercial y, sobre todo, la inestabilidad política a nivel europeo e interno ha pasado factura a todos los países de la zona euro, incluida España, donde la Bolsa no termina de cumplir las expectativas de los inversores y los pronósticos, según Deutsche Bank, no son mejores para 2019. “España ha perdido la confianza de los grandes gestores”, ha señalado Diego Jiménez-Albarracín, responsable de Renta Variable de la entidad en España, durante la presentación de las perspectivas para este año.

El experto no tiene “demasiado claro” el recorrido del sector financiero y el eléctrico en los próximos meses, debido al impacto de la volatilidad internacional y de la “rumorología” que apunta a cambios normativos y regulatorios en ambos campos. Entre esos cambios se encuentran las recientes modificaciones incorporadas en la ley hipotecaria, la llamada ‘tasa Tobin’ planteada por el Gobierno sobre las transacciones financieras o las medidas que plantea la Ley de Transición Energética y Cambio Climático. Estos cambios “influyen mucho” en la pérdida de confianza de los gestores, asegura Jiménez-Albarracín.

La entidad ha rebajado al 2,4% las perspectivas de crecimiento para España el próximo ejercicio por el freno generalizado del sector exterior en Europa, la contracción del turismo ante la recuperación de otros destinos competidores y ciertas medidas de corte político como el aumento de los sueldos públicos o el aumento de las pensiones. Pese a ello, el banco sigue confiando en los fundamentales de la economía del país y lo sitúa por delante de otros estados de la Eurozona. En palabras de Rosa Duce, economista jefe de Deutsche Bank España, la irrupción en el panorama político nacional de fuerzas como Vox no afectan a la percepción del inversor extranjero, ya que no pone cuestiona la permanencia de España en la UE ni supone un riesgo para la estabilidad monetaria.

“Los factores que nos parecen muy importantes aquí, no afectan tanto a los inversores extranjeros”, asegura Duce, y “ahora mismo no hay miedo a que en España haya un gobierno rupturista con Europa”.

Por el contrario, nuestro país se ha visto más afectado por la inestabilidad en Italia, tanto a nivel de renta fija como a nivel de renta variable. “La Bolsa española está siendo la gran decepción de 2018 y no refleja la economía española”, ha señalado Diego Jiménez-Albarracín.

En un índice tan bancarizado como el Ibex, el mal comportamiento del sector financiero explica buena parte de lo ocurrido. Y ello, pese a que la salud de las entidades españolas es, a juicio de los analistas de Deutsche Bank, bastante robusta. “Estamos muy expuestos a la volatilidad y cualquier factor externo les afecta mucho”, de ahí que la incertidumbre italiana y la inseguridad de otros mercados como Brasil, Turquía o México se haya trasladado a los parqués.

Riesgo de guerra comercial
Fuera de nuestras fronteras, la guerra comercial es, sin duda, el mayor foco de riesgo para la economía global. “El mayor riesgo es que el conflicto se les vaya de las manos, pero a ninguna de las partes les interesa ir a un escenario de guerra total”, ha dicho Rosa Duce.

En este contexto, el banco prevé que el PIB mundial crezca por encima del 3,5% en 2019 y descarta de manera tajante un nueva recesión. En el caso de EEUU, sus perspectivas contemplan un avance anual del 2,4%, frente al 1,6% de la Eurozona.

El banco considera también que la Reserva Federal estadounidense podría subir tipos al menos tres veces en los próximos 12 meses y que en Europa, el fin de la compra de activos por parte del BCE en enero de 2019 no ralentizará el crecimiento.

Con todo, la compañía sigue prefiriendo la bolsa de EEUU frente a la del Viejo Continente y, lejos de los temores por las recientes caídas de las grandes tecnológicas, éstas siguen siendo sus apuestas favoritas. También esperan buenos rendimientos de sectores como el consumo, la salud y el financiero norteamericano.

En España, su cartera combina valores “de toda la vida”, como Telefónica, Inditex, Ferrovial o Repsol, con otros como Cellnex.

En cuanto a la deuda, Deutsche Bank descarta que Italia genera “una gran crisis de deuda”, aunque considera que el país es un enorme foco de volatilidad.

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