Deutsche Bank, Unicredit, Credit Suisse… ¿Cuál será el próximo en pasar por caja?

Credit Suisse se convirtió ayer en el tercer gran banco europeo en anunciar una ampliación de capital para alejar las dudas sobre su solvencia. El gigante suizo sigue los pasos de Deutsche Bank y Unicredit, que han levantado del mercado en total 21.000 millones de euros, intentando aprovechar un entorno del mercado favorable al sector antes de que regrese la incertidumbre al mercado.
Credit Suisse anunció ayer que ampliará capital por valor de 4.000 millones de francos suizos (unos 3.700 millones de euros al cambio actual), abandonando al mismo tiempo los planes de sacar a Bolsa su división suiza. Estos planes deberán ser ratificados por los accionistas en la junta extraordinaria que se celebrará el próximo 18 de mayo.

La decisión tomada por el segundo mayor banco suizo parece un calco de la adoptada hace apenas unas semanas por Deutsche Bank. El gigante bancario alemán desistió de la venta del minorista Deutsche Postbank y en cambió captó 8.000 millones de euros en una ampliación de capital que se completó en la primera semana de abril.

El paralelismo entre ambas entidades es aún más obvio teniendo en cuenta las sendas multas impuestas por las autoridades estadounidenses a raíz de las operaciones con hipotecas basura. Deutsche Bank llegó a un acuerdo para desembolsar casi 6.900 millones de euros, mientras que la factura de Credit Suisse ascendió a unos 5.000 millones de euros.

El primer gran banco europeo en acudir a los mercados este año fue Unicredit, que también tiene el honor de haber sido el que más recaudó con la operación, 13.000 millones de euros, con el objetivo de elevar la ratio de capital de máxima calidad, que se encontraba en el 7,54%, por debajo de las exigencias del Banco Central Europeo (BCE).

El entorno actual de los mercados parece favorable además a este tipo de operaciones. Desde inicios de año el sector financiero ha sido uno de los mejor tratados por los inversores, ante unas expectativas de inflación que hacen soñar con un fin a medio plazo de los tipos negativos y la sensación de que el castigo pasado fue excesivo.

No obstante, todavía podrían presentarse nubarrones para el sector financiero por la regulación bancaria que aconsejan a las entidades hacer acopio ante lo que podría llegar. Tal y como avisó McKinsey & Co, los bancos europeos se enfrentan a un déficit de capital de 120.000 millones de euros si lo que el sector ya denomina Basilea IV entra en vigor tal y como está planteado actualmente.

Los nuevos estándares de Basilea, así como un nuevo marco contable sobre las provisiones de los créditos dudosos, reducirán en 3,9 puntos porcentuales la ratio CET1 del sector europeo, hasta el 9,5%, de acuerdo con los cálculos de la consultara. Esto dejaría a los bancos del Viejo Continente por debajo del 10,4% que requieren los reguladores.

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