Mercados

Renta 4 gana un 24% menos hasta septiembre y anuncia dividendo

La caída de los volúmenes de negociación en Bolsa y el entorno de tipos cero y negativos ha pasado factura a la entidad, que se mantiene líder en solvencia.

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Renta 4 Banco ha cosechado un beneficio neto de 8,3 millones de euros hasta el mes de septiembre, lo que implica una caída del 23,9% en la partida final de su balance trimestral. A pesar de este retroceso, fruto de la contracción de los volúmenes negociados en Bolsa, la entidad de inversión ha anunciado dividendo.

La entidad presidida por Juan Carlos Ureta ha amortiguado esta merma y el entorno de bajos tipos de interés que han presionado a la baja sus márgenes de negocio con mayor volumen de activos de clientes y medidas de contención de costes. Los activos totales de clientes, excluyendo los fondos bajo gestión temporal de Banco de Madrid, ascienden a 14.589 millones de euros.

Más en detalle, el patrimonio de clientes de la red propia se ha incrementado el 17,4% lo que suma, a fin de septiembre, 7.673 millones de euros frente a los 6.533 millones de igual altura del ejercicio precedente. Por lo que se refiere a activos bajo gestión, se han alcanzado los 7.125 millones, lo que supone un incremento del 10,3% interanual.

Por lo que se refiere a las ratios de solvencia, Renta 4 ha cerrado el tercer trimestre del año con un capital del 17% de acuerdo con los criterios CET1, cota que rebasa “holgadamente” los requerimientos regulatorios y mantiene a la entidad entre las mejor posicionadas del sector. La rentabilidad sobre recursos propios (ROE) se ha situado en el entorno del 14%, lo que también supera sensiblemente la media del sector.

Con estas cifras en la mano, el consejo de administración de la entidad de inversión ha propuesto distribuir un dividendo con cargo a las cuentas del presente ejercicio por 0,1025 euros brutos por acción. Este importe se hará efectivo el próximo 4 de noviembre, con lo que el último día para adquirir acciones con derecho al cobro será el día 1 del mismo mes, según se ha hecho constar en un hecho relevante aparte remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Las acciones de Renta 4 Banco suman un 1,2% en la recta final de la sesión. En lo que va de año, a contracorriente del sector financiero, su gráfica se apunta ganancias ligeramente superiores al 0,8%.

CaixaBank se desmarca al alza en el Ibex al batir a los analistas

La reducción de costes y la caída de provisiones han ayudado a compensar la contracción de los márgenes de interés y comisiones fruto del entorno de tipos cero.

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CaixaBank encuentra fuerza en sus resultados trimestrales para apuntarse alzas del 1,6% en la parte alta de un Ibex 35 marcadamente bajista. El banco ha logrado un beneficio de 970 millones de euros que supera con creces el consenso de los analistas, que habían previsto ganancias por un máximo de 897 millones para este tercer trimestre.

La cifra publicada supone un descenso del 2,6% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior frente al 10% de caída que aguardaban los analistas. Este retroceso se debe a la ausencia de los extraordinarios fiscales del año pasado por la integración del negocio minorista de Barclays en España, amén de gastos no recurrentes por 121 millones de euros asociado a su plan de bajas de empleados.

En el otro lado de la balanza, la entidad catalana se ha apuntado plusvalías brutas por 165 millones en la desinversión en Visa Europe. Algo que no impide con que un trimestre más hayan cedido los márgenes de negocio del grupo, aunque con menos fuerza que en el periodo inmediatamente anterior. La reducción de costes y la caída de provisiones han ayudado a compensar este efecto, que tiene su ejemplo más considerable en la caída del margen de intereses (-6,9%), que se ha quedado en 3.080 millones de euros. Una cifra que, sin embargo, mejora en un 1,8% la cifra publicada para el cierre del pasado junio.

La partida de gastos recurrentes se ha contenido en un 2,2% gracias al “continuo esfuerzo de racionalización” y la “captura de sinergias” fruto de la integración de Barclays, según explica la propia entidad. Así, la ratio de eficiencia del grupo financiero ha mejorado en cuatro puntos porcentuales a un año vista, hasta el 54,9 %.

Mientras tanto, la morosidad ha bajado hasta el 7,1%, con lo que se ha podido reducir la partida de dotaciones para este fin, que se reduce en un 33% hasta los 1.177 millones de euros. En el caso de las provisiones para insolvencias, la caída alcanza el 49,4% interanual, mientras que el volumen neto de la cartera de adjudicados ha continuado reduciéndose hasta situarse en los 7.071 millones, con una cobertura del 58,1%.

La rentabilidad sobre fondos propios (ROE) alcanza un 3,7%, mientras que la ratio de capital de máxima solvencia se sitúa en el 12,6% gracias a la reciente operación de venta de autocartera para reforzar balance de cara a la integración del portugués BPI. Así, esta tasa se ha elevado en 98 puntos básicos desde igual altura del ejerció pasado.

Popular cumple previsiones con un beneficio de 94 millones

Las cuentas trimestrales de Popular se han visto afectadas por el fin de las cláusulas suelo y la caída de rentabilidad de su cartera de bonos.

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Popular ha alcanzado un beneficio neto de 94 millones de euros al cierre del tercer trimestre del año. Una cifra que, si bien supone un 66% menos que hace un año, se sitúa en línea con lo esperado por el consenso del mercado. La entidad presidida por Ángel Ronvuelve a destinar íntegras estas ganancias a adelantar provisiones.

El banco enmarca estas cuentas dentro de su plan de reestructuración y saneamiento de balance que, según sus propias previsiones, supondrá un cierre anual con números rojos por 2.400 millones de euros. Es así que, por segundo trimestre consecutivo, la totalidad del beneficio logrado irá a parar a este fin. En este periodo, los costes se redujeron un 2,2%, pues los ahorros de 175 millones contemplados en su hoja de ruta no se materializarán hasta 2017.

La actividad bancaria registró un resultado de 817 millones en los nueve primeros meses del año. El margen de intereses se ha visto lastrado por la eliminación de las cláusulas suelo y la menor aportación de la cartera de renta fija, consecuencia directa del entorno de tipos cero y negativos impuestos por el Banco Central Europeo (BCE). Esta partida ha cedido un 6,3%.

Así, los ingresos de Popular se han visto mermados en un 12,2% frente al mismo periodo del ejercicio pasado. El efecto sobre el beneficio de explotación es una contracción del 57% que viene marcada por la caída del 21,6% en el margen de explotación.

Si bien el negocio inmobiliario del grupo financiero se ha traducido en pérdidas por 723 millones de euros, la entidad prosigue a buen ritmo en su senda de reducción de activos menos rentables, otro de los ejes de su plan de reestructuración. En lo que va de año, se ha aligerado esta cartera en 457 millones entre dudosos y adjudicados.

Con todo ello, la ratio de capital de máxima solvencia del grupo asciende al 13,98% sin contabilizar autocartera ni minusvalías en la cartera de renta fija.

Apple ya acumula efectivo de sobra para hacerse con todos los bancos del Ibex 35

Si Apple quisiese asaltar el negocio del coche no tripulado, tendría efectivo suficiente como hacerse de una tacada con General Motors, Ford, Tesla y Ferrari.

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La caja fuerte de Apple está más a rebosar que nunca antes. La gigante tecnológica ha dado cuenta en su último balance trimestral de la posición de tesorería más abultada de su historia. Con los 162.000 millones de dólares libres de cargas de los que dispone, podría con holgura convertirse en dueño de todos los bancos del Ibex 35.

El volumen de liquidez neta de Apple alcanza los 150.000 millones de euros al cambio de divisa. Una cifra suficiente para hacerse con todas las entidades de crédito cotizadas en el Ibex 35 español. La capitalización bursátil conjunta de Banco Popular, Banco Sabadell, Banco Santander, Bankia, Bankinter, BBVA y CaixaBank a cierre de la sesión de ayer jueves alcanzaba un registro exactamente idéntico al de la caja fuerte de la tecnológica.

Aunque su último ejercicio fiscal, para el que ha publicado cuentas de cierre esta misma semana, ha comportado sus peores registros de negocio de los últimos 15 años, debido al freno en las ventas de sus dispositivos iPhone, ha vuelto a marcar récord para una caja fuerte que en términos brutos alcanza ya 237.600 millones de dólares, unos 217.500 millones de euros al cambio.

En cualquier caso, la utilización de esta caja fuerte para una operación corporativa, más allá de la idea de adquirir toda la gran banca española, tendría una dificultad: la repatriación. Hasta el momento, Apple ha optado por esquivar las cargas fiscales que supondría la repatriación en EEUU dejando tesorería en las cajas fuertes de algunas de sus filiales regionales de cabecera. Esto se aplica de hecho a un 91% de los fondos líquidos del grupo, según consta en la documentación remitida por la criatura de Steve Jobs al supervisor de los mercados estadounidenses.

Si la tecnológica radicada en Cupertino quisiese asaltar el prometedor negocio del coche no tripulado, tendría efectivo suficiente como para garantizarse el monopolio de la industria. Con su caja fuerte tendría para comprar a precios de mercado y de una tacada el 100% de General Motors, Ford, Tesla y Ferrari. Y aún le sobrarían fondos para dedicar a investigación.

A pesar de estas estratosféricas cifras, que dejan comparaciones como que la caja fuerte de Apple es suficiente también para hacerse con los tres valores más capitalizados de la Bolsa española (Inditex, Banco Santander y Telefónica), los analistas llaman la atención sobre el hecho de que la deuda del grupo ha engordado en los últimos tiempos a un ritmo más veloz que sus reservas. Así, no hay que pasar por alto que los 75.400 millones de dólares de pasivo, contraído fundamentalmente para financiar el programa de recompra de acciones propias implantado por Tim Cook supone el doble que la actual capitalización bursátil de compañías como la estadounidense Tesla y la española Iberdrola.

 

BME sufre en sus cuentas la caída de la negociación en Bolsa española

A pesar de que los ingresos de actividades distintas de la negociación bursátil se han duplicado en términos relativos, BME ha publicado un retroceso del 9% en beneficio.

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La caída de la negociación en Bolsa española ha terminado por pasar factura a su sociedad rectora. Bolsas y Mercados Españoles (BME) ha publicado este viernes un beneficio neto de 121 millones de euros al cierre del tercer trimestre, lo que supone un 8,6% menos que hace un año. Los ingresos han caído en la misma línea.

El retroceso en los volúmenes de los mercados de renta variable y derivados, los dos baluartes fuertes de la compañía, se ha compensado en parte por otras unidades de actividad que dejan en evidencia el efecto positivo de la diversificación del modelo de negocio de la compañía. Aún así, la facturación global del grupo se ha reducido un 8,2% hasta los 242,9 millones de euros.

En el acumulado de los nueve primeros meses del año, los costes operativos de BME se han contenido en un 1,7%, porcentaje que prácticamente se duplica en el tercer trimestre, donde mermaron un 3,2%. Unos porcentajes que son siempre sin contabilizar el efecto de extraordinarios y la integración de Infobolsa, hasta hace poco sociedad conjunta con el operador de la Bolsa de Fráncfort, Deutsche Boerse. Si estos se contabilizan, la salida de caja engorda un 2,7% en el agregado anual.

A consecuencia de estas magnitudes, el resultado bruto de explotación de la sociedad bursátil cede un 13,4% hasta los 161,6 millones de euros. Así, resulta un beneficio acumulado por acción de 1,45 euros.

Por lo que se refiere a ratios de gestión, la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) ha crecido hasta el 37,3% y la tasa de eficiencia se ha situado en un 29,2%. Además, la ratio de cobertura de la base de coste con ingresos no ligados a volúmenes ha ascendido hasta el 121%, lo que supone un aumento de tres puntos respecto a los nueve primeros meses del pasado ejercicio.

Ha sido este factor el que ha facilitado el aplauso de los inversores a las cuentas del tercer trimestre. Las acciones de BME han encarado la recta final de la sesión de este viernes con alzas incluso superiores al 3%. Así, su gráfica ha alcanzado los 27,70 euros por acción, máximos de cotización del último mes.